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sábado, 28 de noviembre de 2009

Hipérbole

“Electrofilia”


Hice la primera instalación a los diez años en la cocina de mi Tío el Amado. Ese día, además, fue la primera que me agarró corriente. Para trabajar habíamos cortado la luz. Después, cuando terminamos la dimos devuelta y yo fui a mirar como quedó todo. En una de las uniones descubrí un alambrecito que asomaba. Yo sabía que no tenía que tocarlo.

Pero no pude aguantar la tentación. Qué lindo que es el cobre. Me encanta su color, su flexibilidad, su conductancia. Miré alrededor. El Amado no aparecía. Acerqué la mano despacio y lo toqué. Fue la primera de muchas.

Es una sensación incomparable. El hormigueo sube. Primero te agarran espasmos en los músculos, después la sangre se vuelve loca. Uno se vuelve plástico, los límites físicos se pierden y entras en contacto con los objetos que te rodean. Todo se va apagando y sentís como si flotaras.

La electricidad es como el mar. Tiene olas, canales, mareas que suben y bajan. Para desconectarse, el tipo que sabe aprovecha la retracción de la ola, lo que llaman “el reflujo”. Te das cuenta por los latidos del corazón. Si te electrocutás, bombeas rápido pero con arritmia. Por eso hay que salir cuando la frecuencia lo permite que es en la marea baja, cuando el ampere es más chico.

Me gusta electrocutarme entre una o dos veces por semana. Mañana voy a cumplir cuarenta años pero me siento un pibe. Hoy a la tarde voy a ir a la fábrica de un amigo. Va a estar bueno, porque ahí tienen fuerza motriz, circuitos trifásicos de 380 voltios.


Juan D. Incardona. Clarín. Revista Ñ. n° 228.
Este es un aporte de Nora Gonzales. Alumna de cuarto año Profesorado en Lengua y Literatura para EGB Y POLIMODAL. IFD VILLA ANGELA, CHACO.

jueves, 4 de junio de 2009

10.EL PARAÍSO IMPERFECTO. Augusto, Monterroso.

—Es cierto —dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno—; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.