Colón agarra viaje a toda costa
Primer Acto
Estimado público,
hoy vamos a imaginar la historia
de un singular personaje,
de sus búsquedas y de sus viajes.
Para algunos, fue un hombre intrépido
y valeroso...
Para otros, fue solamente un ambicioso.
Para algunos, fue un gran navegante.
Para otros, fue sólo un farsante.
Para algunos, quiso ir más allá
de los límites del saber.
Para otros, sólo buscaba honores y poder.
Para algunos, fue un visionario.
Para otros, trataba de hacerse millonario.
Para algunos, fue brillante y generoso.
Para otros, fue avaro y codicioso.
Para algunos, fue un valiente.
Para otros, fue un demente.
Para algunos, fue un iluminado.
Para otros, un chiflado.
Para algunos, fue todo generosidad y grandeza.
¿Qué?
Dije: ¡generosidad y grandeza!
¡Grandeza! ¡Gran-de-za!
¿Grande ésa? ¿Grande ésa? ¿Grande esa qué?
¡Grande esa idea que se le apareció en la cabeza!
¡Salir de viaje!
¿Y que tiene salir de viaje?
Hay millones de personas
que salen de viaje todos los días...
Sí, ahora, pero en ese momento era otra cosa...
¡Salir de viaje hacia lo desconocido!
¡Encontrar nuevos caminos!
Para algunos, fue todo generosidad y grandeza.
Para otros, sólo quería riquezas.
Para algunos era... ¡Cristóbal Colón!
Y para otros también era... ¡Cristóbal Colón!
En el mundo hay muchas cosas
que llevan el nombre de Colón.
Teatros, ciudades, calles, avenidas.
Pero nadie sabe bien cómo fue su vida.
De colón se sabe poco.
Pero existe la certeza
de que se le encendió una idea
persistente en la cabeza.
Siempre sintió gran curiosidad
por saber qué había más allá.
Ustedes preguntarán: ¿Más allá de qué?
Pues bien, más allá de todo.
Quería saber si era posible
que las cosas fueran de otro modo.
Y tal vez, quién sabe,
se haya sentido reclamado
por un poderoso y fuerte llamado.
¿Quién es?
¡Cartero!
Um, tiene fecha de hoy.
¡Qué bien anda el correo!
Si no lo veo, no lo creo.
La vida sin riesgo ni aventura es aburridísima.
¿No te interesa conocer otras tierras,
ideas nuevas, posibilidades diferentes?
Buscá más allá del mar.
El mundo es más grande de lo que vos pensás.
Más allá del horizonte siempre hay algo más.
Me pregunto qué hay más allá del mar,
más allá de mi casa, mis ventanas, mi familia,
mis amigos, mis ojos, mi boca, mis vecinos;
me pregunto qué habrá más allá
de todo lo conocido...
Colón se preguntaba y se preguntaba.
Pero la gente le contestaba: ¡nada!
¿Qué hay más allá del mar? ¿Usted qué opina?
No hay nada. El mundo se termina.
Más allá del mar tiene que haber algún camino.
Más allá del mar no hay ni un pepino.
Más allá del mar puede haber otras ciudades, puertos, ríos.
Más allá del mar hay un vacío.
Más allá del mar
puede haber gente enamorada.
No. Más allá del mar no hay nada.
Más allá del mar puede haber alguien,
tal vez Juan, María, Vicente.
Más allá del mar no hay nada
y tampoco gente.
Puede haber leones, águilas, rosales.
No. Más allá no hay vida,
ni plantas, ni animales.
Más allá puede haber risas, luces y miradas.
No. Más allá no hay nada.
Tiene que haber algo
aparte de nosostros mismos.
No. Solamente hay un abismo.
Más allá todo termina, todo desaparece.
¡Basta! Me parece que dice estupideces.
Si usted nunca cruzó el mar,
¿cómo sabe que no hay nada más allá?
Siempre oí decir que no hay nada
y si siempre oí decir que no hay nada,
quiere decir que no hay nada.
¿Usted nunca escuchó esto?
En el cielo las estrellas,
en el campo las espinas
y después del mar
el mundo se termina.
Usted me recuerda a mi tía Pirucha,
repite cualquier pavada que escucha.
¡Pucha!
Pucha.
Mejor, vuélvase a su cucha.
¿Qué cucha?
La que escucha.
Yo ya me cansé.
Váyase a dar una ducha.
de lo que conocemos
hay secretos por develar
en caminos nuevos.
que el suelo que pisamos
más de lo que ven los ojos
y pueden tocar las manos.
hay cosas que ni soñamos
fronteras desconocidas
en horizontes lejanos.
que inútiles mapas viejos
que no saben de aventuras
y no conocen el riesgo.