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sábado, 20 de noviembre de 2010

Colón agarra viaje a toda costa

Colón agarra viaje a toda costa

Una obra de teatro de Adela Basch
Portada de "Colón agarra viaje a toda costa", de Adela BaschPresentamos, por gentileza de la editorial Alfaguara, las dos primeras escenas del primer acto de esta divertida obra. Saludamos también, muy efusivamente, la decisión editorial de rescatarla del limbo de los libros agotados y hacerlo, además, con un buen exponente del género teatral, una categoría muy poco cubierta en la edición de libros para niños.
La contratapa de este libro (Colón agarra viaje a toda costa, de Adela Basch. Buenos Aires, Alfaguara, 1999. Colección Infantil) nos cuenta que "Adela Basch, a la que muchos de sus amigos llaman Dolly, nació en Buenos Aires en el preciso instante en que vino al mundo y siempre vivió en esa ciudad, salvo en los momentos en que se ausentó de ella. Estudió letras y se recibió no bien completó sus estudios. Escribe cuentos, poemas y obras de teatro. En el caso de sus obras de teatro, siempre se han estrenado, invariablemente, después de que las terminara de escribir. Entre sus libros publicados se encuentran: Abran cancha, que aquí viene don Quijote de la ManchaEl planeta de los aljenfios y Oiga, chamigo aguará."

Primer Acto

Escena 1
PRESENTADOR.
  Estimado público,
  hoy vamos a imaginar la historia
  de un singular personaje,
  de sus búsquedas y de sus viajes.
  Para algunos, fue un hombre intrépido
  y valeroso...
PRESENTADORA.
  Para otros, fue solamente un ambicioso.
PRESENTADOR.
  Para algunos, fue un gran navegante.
PRESENTADORA.
  Para otros, fue sólo un farsante.
PRESENTADOR.
  Para algunos, quiso ir más allá
  de los límites del saber.
PRESENTADORA.
  Para otros, sólo buscaba honores y poder.
PRESENTADOR.
  Para algunos, fue un visionario.
PRESENTADORA.
  Para otros, trataba de hacerse millonario.
PRESENTADOR.
  Para algunos, fue brillante y generoso.
PRESENTADORA.
  Para otros, fue avaro y codicioso.
PRESENTADOR.
  Para algunos, fue un valiente.
PRESENTADORA.
  Para otros, fue un demente.
PRESENTADOR.
  Para algunos, fue un iluminado.
PRESENTADORA.
  Para otros, un chiflado.
PRESENTADOR.
  Para algunos, fue todo generosidad y grandeza.
PRESENTADORA (Está en babia)
  
¿Qué?
PRESENTADOR.
  Dije: ¡generosidad y grandeza!
  ¡Grandeza! ¡Gran-de-za!
PRESENTADORA.
  ¿Grande ésa? ¿Grande ésa? ¿Grande esa qué?
PRESENTADOR.
   ¡Grande esa idea que se le apareció en la cabeza!
  ¡Salir de viaje!
PRESENTADORA.
  ¿Y que tiene salir de viaje?
  Hay millones de personas
  que salen de viaje todos los días...
PRESENTADOR.
  Sí, ahora, pero en ese momento era otra cosa...
  ¡Salir de viaje hacia lo desconocido!
  ¡Encontrar nuevos caminos!
  Para algunos, fue todo generosidad y grandeza.
PRESENTADORA.
  Para otros, sólo quería riquezas.
PRESENTADOR.
  Para algunos era... ¡Cristóbal Colón!
PRESENTADORA.
  Y para otros también era... ¡Cristóbal Colón!
PRESENTADOR.
  En el mundo hay muchas cosas
  que llevan el nombre de Colón.
PRESENTADORA.
  Teatros, ciudades, calles, avenidas.
  Pero nadie sabe bien cómo fue su vida.
PRESENTADOR.
  De colón se sabe poco.
  Pero existe la certeza
  de que se le encendió una idea
  persistente en la cabeza.
PRESENTADORA.
  Siempre sintió gran curiosidad
  por saber qué había más allá.
PRESENTADOR.
  Ustedes preguntarán: ¿Más allá de qué?
PRESENTADORA.
  Pues bien, más allá de todo.
  Quería saber si era posible
  que las cosas fueran de otro modo.
PRESENTADOR.
  Y tal vez, quién sabe,
  se haya sentido reclamado
  por un poderoso y fuerte llamado.
(Se escucha golpear a una puerta.)
Escena 2
(Mientras todo esto pasa,Colón está sentado en su casa.Escucha golpear a la puerta.Si hubiera estado durmiendo,seguro que se despierta.)
COLÓN.
  ¿Quién es?
PRESENTADOR.
  ¡Cartero!
(Colón abre la puerta y recibeuna botella con un mensaje.)
COLÓN.
  Um, tiene fecha de hoy.
  ¡Qué bien anda el correo!
  Si no lo veo, no lo creo.
(Colón está muy intrigado.Abre la botella y saca el mensaje, enfrascado.Lo lee en voz alta.)
COLÓN.
  La vida sin riesgo ni aventura es aburridísima.
  ¿No te interesa conocer otras tierras,
  ideas nuevas, posibilidades diferentes?
  Buscá más allá del mar.
  El mundo es más grande de lo que vos pensás.
  Más allá del horizonte siempre hay algo más.
(Colón toma largavistas, telescopios, mapas, libros y se instala a mirar el mar... avilloso mar:Consulta todo lo que tiene a mano y se quedaextasiado contemplando las olas.)
COLON.
  Me pregunto qué hay más allá del mar,
  más allá de mi casa, mis ventanas, mi familia,
  mis amigos, mis ojos, mi boca, mis vecinos;
  me pregunto qué habrá más allá
  de todo lo conocido...
PRESENTADOR.
  Colón se preguntaba y se preguntaba.
  Pero la gente le contestaba: ¡nada!
(Mientras Colón contempla el mar entra un hombre necio.)
COLÓN.
  ¿Qué hay más allá del mar? ¿Usted qué opina?
HOMBRE NECIO.
  No hay nada. El mundo se termina.
COLÓN.
  Más allá del mar tiene que haber algún camino.
HOMBRE NECIO.
  Más allá del mar no hay ni un pepino.
COLÓN.
  Más allá del mar puede haber otras ciudades, puertos, ríos.
HOMBRE NECIO.
  Más allá del mar hay un vacío.
COLÓN.
  Más allá del mar
  puede haber gente enamorada.
HOMBRE NECIO.
  No. Más allá del mar no hay nada.
COLÓN.
  Más allá del mar puede haber alguien,
  tal vez Juan, María, Vicente.
HOMBRE NECIO.
  Más allá del mar no hay nada
  y tampoco gente.
COLÓN.
  Puede haber leones, águilas, rosales.
HOMBRE NECIO.
  No. Más allá no hay vida,
  ni plantas, ni animales.
COLÓN.
  Más allá puede haber risas, luces y miradas.
HOMBRE NECIO.
  No. Más allá no hay nada.
COLÓN.
  Tiene que haber algo
  aparte de nosostros mismos.
HOMBRE NECIO.
  No. Solamente hay un abismo.
  Más allá todo termina, todo desaparece.
COLÓN.
  ¡Basta! Me parece que dice estupideces.
  Si usted nunca cruzó el mar,
  ¿cómo sabe que no hay nada más allá?
HOMBRE NECIO.
  Siempre oí decir que no hay nada
  y si siempre oí decir que no hay nada,
  quiere decir que no hay nada.
  ¿Usted nunca escuchó esto?
  En el cielo las estrellas,
  en el campo las espinas
  y después del mar
  el mundo se termina.
COLÓN.
  Usted me recuerda a mi tía Pirucha,
  repite cualquier pavada que escucha.
  ¡Pucha!
HOMBRE NECIO.
  Pucha.
COLÓN.
  Mejor, vuélvase a su cucha.
HOMBRE NECIO.
  ¿Qué cucha?
COLÓN.
  La que escucha.
  Yo ya me cansé.
  Váyase a dar una ducha.
(El hombre necio se va. Colón se pone a cantar esta canción.)
  En el mundo hay mucho más
  de lo que conocemos
  hay secretos por develar
  en caminos nuevos.
  En el mundo hay mucho más
  que el suelo que pisamos
  más de lo que ven los ojos
  y pueden tocar las manos.
  En el mundo hay mucho más
  hay cosas que ni soñamos
  fronteras desconocidas
  en horizontes lejanos.
  En el mundo hay mucho más
  que inútiles mapas viejos
  que no saben de aventuras
  y no conocen el riesgo.

jueves, 4 de junio de 2009

7.La Oveja negra. Augusto, Monterroso.

En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra.
Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.

12.EL ECLIPSE. Augusto, Monterroso

.
Cuando Fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido acepto que ya nada podría salvarlos. La selva poderosa de Guatemala lo había opresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de Los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de si mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intento algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en el una idea que tuvo por digna de su talento y de si cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles.
Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más intimo, valerse de ese conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles

20. LA HORMIGA. De Marco Denevi

20. LA HORMIGA. De Marco Denevi

Un día las hormigas, pueblo progresista, inventan el vegetal artificial. Es una papilla fría y con sabor a hojalata. Pero al menos las releva de la necesidad de salir fuera de los hormigueros en procura de vegetales naturales. Así se salvan del fuego, del veneno, de las nubes insecticidas. Como el número de las hormigas es una cifra que tiende constantemente a crecer, al cabo de un tiempo hay tantas hormigas bajo tierra que es preciso ampliar los hormigueros. Las galerías se expanden, se entrecruzan, terminan por confundirse en un solo Gran Hormiguero bajo la dirección de una sola Gran Hormiga. Por las dudas, las salidas al exterior son tapiadas a cal y canto. Se suceden las generaciones. Como nunca han franqueado los límites del Gran Hormiguero, incurren en el error de lógica de indentificarlo con el Gran Universo. Pero cierta vez una hormiga se extravía por unos corredores en ruinas, distingue una luz lejana, unos destellos, se aproxima y descubre una boca de salida cuya clausura se ha desmoronado. Con el corazón palpitante, la hormiga sale a la superficie de la tierra. Ve una mañana. Ve un jardín. Ve tallos, hojas, yemas, brotes, pétalos, estambres, rocío. Ve una rosa amarilla. Todos sus instintos despiertan bruscamente. Se abalanza sobre las plantas y empieza a talar, a cortar y a comer. Se da un atracón. Después, relamiéndose, decide volver al Gran Hormiguero con la noticia. Busca a sus hermanas, trata de explicarles lo que ha visto, grita: "Arriba...luz...jardín...hojas...verde...flores..." Las demás hormigas no comprenden una sola palabra de aquel lenguaje delirante, creen que la hormiga ha enloquecido y la matan.

(Escrito por Pavel Vodnik un día antes de suicidarse. El texto de la fábula apareció en el número 12 de la revista Szpilki y le valió a su director, Jerzy Kott, una multa de cien znacks.)