jueves, 4 de noviembre de 2010

Apocalipsis I, Marco Denevi

La extinción de la raza de los hombres se sitúa aproximadamente a fines del siglo XXXII. La cosa ocurrió así: las máquinas habían alcanzado tal perfección que los hombres ya no necesitaban comer, ni dormir, ni hablar, ni leer, ni pensar, ni hacer nada. Les bastaba apretar un botón y las máquinas lo hacían todo por ellos. Gradualmente fueron desapareciendo las mesas, las sillas, las rosas, los discos con las nueve sinfonías de Beethoven, las tiendas de antigüedades, los vinos de Burdeos, las golondrinas, los tapices flamencos, todo Verdi, el ajedrez, los telescopios, las catedrales góticas, los estadios de fútbol, la Piedad de Miguel Ángel, los mapas de las ruinas del Foro Trajano, los automóviles, el arroz, las sequoias gigantes, el Partenón. Sólo había máquinas. Después, los hombres empezaron a notar que ellos mismos iban desapareciendo paulatinamente y que en cambio las máquinas se multiplicaban. Bastó poco tiempo para que el número de máquinas se duplicase. Las máquinas terminaron por ocupar todos los sitios disponibles. No se podía dar un paso ni hacer un ademán sin tropezarse con una de ellas. Finalmente los hombres fueron eliminados. Como el último se olvidó de desconectar las máquinas, desde entonces seguimos funcionando.


3 comentarios:

  1. ¿cual es la situacion conflitiva planteada en el texto?

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  2. ¿cual es la situacion conflitiva planteada en el texto?

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  3. La situación conflictiva del texto anterior es la dependencia posesiva que los seres humanos tenemos sobre las maquinas. Hemos optados por permitir que las maquinas o tecnología acaparen nuestra vida de tal manera que eliminamos el contacto entre personas, la toma de decisiones o los simples actos naturales del mismo. Somos seres co-dependientes de otros seres; esta en nuestra naturaleza humana. La tecnología ha sido de una manera un beneficio para el ser humano; le ha permitido resolver los problemas más difíciles del ser humano. Por lo cual; hemos permitido que tome posesión de nuestra vida como modo de agradecimiento inconsciente por la misma.

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